jueves, 5 de febrero de 2009

Vocación, oficio o profesión. Diferencias básicas.

Buscando entre los queridísimos libros, entre diccionarios y enciclopedias encontramos numerosas palabras que nos quieren hablar de definiciones. En ellos encontramos rápidamente:

Profesión: Empleo, facultad u oficio que cada uno tiene y ejerce públicamente.
Oficio: Ocupación habitual.
Vocación: Inclinación a cualquier estado, profesión o carrera.

(Fuente: Diccionario enciclopédico universal 1998)

Y entonces nos podemos preguntar con justa razon.

¿Acaso Vocación y Profesión son lo mismo? A simple vista, y si pasamos satisfactoriamente nuestra materia de español en la primaria podemos decir que NO sin temos a equivocarnos.

La vocación es la inclinación y la profesión es el oficio y el oficio es la profesión.

Puede ser una forma fácil de librarnos del problema y si nadie pregunta más, escabullirnos de aquel lugar donde quedó en el aire esta afirmación tan turbulenta.

Hace falta profundizar más en lo que realmente significan. Y comenzaré por la vocación, esta palabra viene del vocablo latín vocare, que significa llamado, normalmente se utiliza como llamado a la profesión, pero más propiamente utilizado es el llamado que Dios nos hace. Todos tenemos una misión en la vida, que se ve estrechamente relacionada con la vocación.

Como seres humanos cada uno tiene 3 llamados escenciales:
  1. El llamado a la vida. A nacer y disfrutar de las maravillas de este mundo, a existir y no solo estar como "macetas de corredor", sino a en verdad descubrir cada recóndito lugar y sorpresa que es la vida.

  2. El llamado a ser santos. Que no se trata de "buscar a toda costa que nos canonicen", sino que ser santos es ser lo mejor que podemos ser, unidos a Dios, en humildad, servicio y amor. La vida es una constante lucha contra las tentaciones, y el ser santos es algo que se logra día con día, ser santos no significa "no pecar jamás", sino enmendar nuestros errores.

  3. El llamado a vivir unidos a Dios, ya sea por medio de:
  • El matrimonio. Multiplicáos y eleváos a la enésima potencia, el hecho de tomar la decisión de contraer matrimonio es un aspecto muy importante que no puede ser tomado ni a la ligera, ni a la pesada, en una película escuché la frase: "casarte es ser tu misma, pero con alguien más", y esto es precisamente lo que es, ser auténtico sin olvidar mis propios valores, sueños y metas, sin embargo compartiendo con alguien más y así, juntos aportar algo al mundo de la mano del Señor.

  • La vida consagrada. Cuando las personas deciden renunciar a todo y todos para servir plenamente al Señor, al servicio de los demás en su nombre. Como cuando Jesucristo le dice a Simón "deja las redes y sígueme" (la verdad no recuerdo las palabras exactas pero esa es la idea). Es la renuncia a todo lo material, lo que nos ata a este mundo para ser libres con Cristo, por medio de la vida consagrada. Y bueno pues hay diferentes congregaciones que tienen carismas especiales, sin embargo el fin de todos y cada uno de nosotros es siempre Dios.

  • Laicos solteros. Y bueno no es una estricta ley como lo era antes de "o te casas o te haces monja", hay personas que no sienten ese llamado al matrimonio, al formar una familia o a la orden sacerdotal y no por eso significa que estén alejados de Dios, sin embargo si hay que tener mucho cuidado porque se puede caer en el egoismo de "estoy solo y hago lo que quiero", como una tía dijo una vez "soy soltera, pero no estoy sola", podemos compartir también nuestra alegría y amor a la vida a los más de 6 mil millones de habitantes que hay en el mundo.
Sea cual sea la vocación que decidamos seguir, con la iluminación del espíritu santo la finalidad primaria del Ser Humano es Vivir y ser Mejor persona.

En cuanto a la profesión, se refiere a los estudios realizados de una persona, se es profesionista médico, profesionista ingeniero, profesionista psicólogo, etcétera, sin embargo, ésto no influye de una manera tan directa en lo que respecta al oficio, que es la actividad que se realiza, en el mejor de los casos un profesionista se dedica precisamente a ello que estudió.

No obstante, el caso de desarrollar un oficio que no se relacione directamente con nuestra profesión, no tiene nada de malo, creo que todo es cuestión de decisiones, de nuevo la horquilla, cuando tenemos dos caminos que seguir, elegiremos el que más nos convenga, el que más queramos o el que más nos ayude a ser mejor, no importa la razón, lo importante es tomar decisiones en base a nuestro propio criterio, no a lo que "los demás dicen que debo hacer"

-Maffer-




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